lunes, 16 de mayo de 2016

MAQUINAS SIN SOFTWARE

Las máquinas virtuales de sistema, también llamadas máquinas virtuales de hardware, permiten a la máquina física subyacente multiplicarse entre varias máquinas virtuales, cada una ejecutando su propio sistema operativo. A la capa de software que permite la virtualización se la llama monitor de máquina virtual o hypervisor. Un monitor de máquina virtual puede ejecutarse o bien directamente sobre el hardware o bien sobre un sistema operativo ("host operating system").

Aplicaciones de las máquinas virtuales de sistema

Varios sistemas operativos distintos pueden coexistir sobre la misma computadora, en sólido aislamiento el uno del otro, por ejemplo para probar un sistema operativo nuevo sin necesidad de instalarlo directamente.

La máquina virtual puede proporcionar una arquitectura de instrucciones (ISA) que sea algo distinta de la verdadera máquina. Es decir, podemos simular hardware.

Varias máquinas virtuales (cada una con su propio sistema operativo llamado sistema operativo "invitado" o "guest"), pueden ser utilizadas para consolidar servidores. Esto permite que servicios que normalmente se tengan que ejecutar en computadoras distintas para evitar interferencias, se puedan ejecutar en la misma máquina de manera completamente aislada y compartiendo los recursos de una única computadora. La consolidación de servidores a menudo contribuye a reducir el coste total de las instalaciones necesarias para mantener los servicios, dado que permiten ahorrar en hardware.

La virtualización es una excelente opción hoy día, ya que las máquinas actuales (Laptops, desktops, servidores) en la mayoría de los casos están siendo "sub-utilizados" (gran capacidad de disco duro, memoria RAM, etc.), llegando a un uso de entre 30% a 60% de su capacidad. Al virtualizar, la necesidad de nuevas máquinas en una ya existente permite un ahorro considerable de los costos asociados (energía, mantenimiento, espacio, etc).

Una máquina virtual de proceso, a veces llamada "máquina virtual de aplicación", se ejecuta como un proceso normal dentro de un sistema operativo y soporta un solo proceso. La máquina se inicia automáticamente cuando se lanza el proceso que se desea ejecutar y se detiene para cuando éste finaliza. Su objetivo es el de proporcionar un entorno de ejecución independiente de la plataforma de hardware y del sistema operativo, que oculte los detalles de la plataforma subyacente y permita que un programa se ejecute siempre de la misma forma sobre cualquier plataforma.

MAQUINAS SIN SISTEMA OPERATIVO.

El sistema operativo es el único componente del ordenador en el que los fabricantes y los clientes no cuentan con verdaderas alternativas, lo que lo convierte en un monopolio antinatural: en procesadores, Intel compite con AMD. En memorias, existe una amplia variedad de fabricantes. En discos duros, Seagate compite con Western Digital o Hitachi… En el sistema operativo, en cambio, el cliente medio que entra en una tienda a adquirir un ordenador, no tiene prácticamente otra alternativa más que pagar por Microsoft Windows, dando lugar a un monopolio que impide una competencia real de la que el mercado debería beneficiarse.

La opción recomendada, por tanto, es la venta separada de ordenador y sistema operativos, acompañada de los correspondientes discos de instalación con los diferentes drivers necesarios, lo que provocaría que los fabricantes compitiesen en ofrecer un número amplio de opciones, en lugar de simplemente etiquetarse como “compatibles con Windows”. El argumento de que este sistema favorece la piratería se ve contrarrestado por la existencia de sistemas de activación por software que impiden la instalación de un sistema operativo en múltiples máquinas, un sistema que Microsoft ya utiliza y que ha funcionado perfectamente en casos como los de Adobe o Symantec.


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